viernes, 26 de agosto de 2011

En busca de otros amaneceres


En busca de otros amaneceres,
de otras puestas de sol,
de otras arenas en las que caminar,
siempre encuentro la paz.
Buscando otras sonrisas, otras palabras,
otras manos que estrechar,
siempre encuentro la amistad.
Recorriendo otras tierras,
bajo otros cielos, bajo otras estrellas,
encuentro serenidad.
Echando la vista atrás,
recordando mi playa, el romper de las olas, mi casa, mi hogar,
añoro regresar.
P. Castañeda. J.M. Delfín.


miércoles, 17 de agosto de 2011

Bajo tu sombra


Bajo tu sombra
Tú que haces gala de una piel arrugada,
que de observar a unos y otros te arden las entrañas,
tú que buscas la luz y te tapian el sol,
te mereces algo más que unas cuantas palabras.
A tí, que los terrenos valdíos te contraen las venas,
tú que con paso lento recorriste siglos,
tú que sin prisas ves pasar el tiempo, y reflexionas,
sobre el lento cambio del hombre, esclavo de sus sentimientos,
tú que piensas cuántos argumentos busca su dueño, para someterlo,
y qué dócil y servil se presta a su pastor, que lo hace transhumante,
sin moverlo del lugar, que a su mente lleva, de aquí para allá,
para al final no llegar, al matadero seguro, no hay más,
tú que no te preguntas a quién le debes la vida,
la vives sin más, no esperas más de lo que te da;
luces y sombras, calor y frío, agua del río,
paciente,
te enfrentas a tormentas, a navajas que en tu piel hunden crueles amantes,
sólo el viento saca a tus ramas un lamento,
entonces te escucho, tú me miras,
y yo, bajo tu sombra veo el cielo,
y él, el cielo, a los dos nos mira, de lejos,
las estrellas se compadecen de nuestras vidas,
la mía más corta que la tuya,
menos arraigada al suelo, al aire, al viento,
la mía...contra natura.
P. Castañeda.


lunes, 1 de agosto de 2011

Otra vez.



Otra vez el día se hace noche y oscurece al amanecer,
otra vez me deslizo por las cloacas en busca de “paraísos perdidos”,
otra vez vuelvo a encontrarlos dormidos,
otra vez desciendo a los infiernos para encontrar el cielo,
otra vez las calles se enredan y otra vez me pierdo por ellas,
otra vez me guío por las estrellas, negros túneles, pupilas dilatadas, negras,
otra vez persigo el placer de los rincones, iluminados por las noches en vela,
otra vez es otra vez, el día rompe la magia de la fiesta, otra vez...sueño despierta.
P. Castañeda. J.M. Delfín.


jueves, 21 de julio de 2011

Palabras que se lleva el viento.


Estos versos no saben adónde van,
no saben dónde nacieron,
perdieron el sendero, sucumbieron,
sin sentido y sin destino, murieron.

Palabras para nadie,
emociones sin nombre,
palabras sin dueño,
palabras sin sueño.

Palabras que viajan al presente
en nubes del pasado,
palabras de otros tiempos,
despertaron, agonizaron, perecieron.

Palabras que no se pronunciaron,
palabras que se desvanecieron,
ahora, palabras para nadie,
palabras de hielo.

Palabras que despertaron palabras,
besos que murmuraron palabras,
caricias que insinuaron palabras,
miradas que hablaban sin palabras.

Lluvia que se convirtió en granizo,
sol en oscuridad,
noches de luna en tempestad,
amaneceres en soledad.

Palabras estranguladas,
palabras abortadas,
palabras suicidas,
palabras escondidas.

Versos inacabados en la puerta de un bar,
sentimientos pospuestos que yacen al despertar,
oportunidades perdidas que se clavan como un puñal,
nosotros, asesinos, homicidas, de todo lo que pudo pasar.

Responsables o víctimas de la indecisión,
moríamos a espada de la preocupación,
¡qué inútil sentimiento para el corazón!
¡Qué absurdo para la razón!

Porque todos fuimos y quisimos dejar de ser,
todas esas palabras no encontraron su destino,
estaban dirigidas a quien fue y estuvo,
pero quiso dejar de estar y ser.

P. Castañeda. J.M. Delfín.

jueves, 14 de julio de 2011

No es que todo sea mentira.



No es que todo sea mentira,
sino que pocas cosas son verdad,
no se trata de criticar,
antes, es preciso observar,
no consiste en chillar y patalear
sino en no dejarse llevar,
mirar alrededor, saber dónde estás,
no perder la perspectiva
es asunto fundamental,
centrarse en vidas ajenas
es no saber qué camino tomar,
como punto de partida
es urgente encontrar el centro de gravedad.
P. Castañeda, J. M. Delfín